1- INTRODUCCIÓN.
Se divide en 113 municipios. Su capital es la ciudad de Morelia, antiguamente llamada Valladolid, que lleva su nombre actual en honor a José María Morelos y Pavón, héroe de la independencia de México. Otras localidades importantes son Zamora de Hidalgo, Ciudad Lázaro Cárdenas, Uruapan del Progreso, La Piedad de Cavadas, Apatzingán de la Constitución, Pátzcuaro, Sahuayo de Morelos, Heroica Zitácuaro, Ario de Rosales, Zacapu, Cotija de la Paz, entre otras.
2.- ARTES PLÁSTICAS.
2.1.- Arte de la época colonial
española.
En los primeros años del
Virreinato de Nueva España las artes plásticas se manifiestan por los
colonizadores españoles, en el ámbito de la arquitectura durante el siglo XVI a
través de las órdenes religiosas se levantaron iglesias y conventos
principalmente en estilo plateresco donde emplearon la mano indígena para la
construcción de los recintos, la talla de sus relieves y esculturas siendo un
claro testimonio las Misiones conventuales de Michoacán como el Convento de
Santa María Magdalena de Cuitzeo con una fachada del templo labrada por un
cantero indígena que incluyó símbolos purépechas, además de otros conventos de
la época que incluían entre sus estructuras las llamadas capilla abierta o
capilla de indios ya que originalmente era el sitio desde donde se ofrecía la
misa a los habitantes. En la escultura destacan las cruces atriales del siglo
XVI ubicadas frente a las iglesias, las cuales eran labradas comúnmente en
piedra volcánica con relieves de los símbolos pasionarios, incluso algunas
contenían un espejo de obsidiana en su centro, un elemento con simbología para
los purépechas.
2.2.- Arte del siglo XIX.
En el siglo XIX las artes
plásticas en Michoacán fueron desarrolladas principalmente por artistas de
otras procedencias fuera de Michoacán, en la época las temáticas de las obras
pasan de lo religioso a lo decorativo y funcional.
En el campo de la arquitectura
desde mediados del siglo XIX en México se introdujeron nuevos estilos
arquitectónicos que se encontraban en boga en Europa y que durante la época del
Porfiriato tuvieron gran auge, como lo fueron en Michoacán el estilo neoclásico
como el Teatro Morelos de Maravatío, el estilo ecléctico como el Palacio
Federal de Morelia de influencia francesa, y el estilo neogótico como el
Santuario Guadalupano de Zamora de Hidalgo. Los nuevos estilos arquitectónicos
fueron implementados principalmente por arquitectos extranjeros como lo fue en
Morelia las obras del belga Guillermo Wodon de Sorinne, el francés Adolfo André
de Tremontels, el polaco Jannus Bochonicki, los italianos Luis Zapari, Claudio
Molina y Adrian Giombini, entre otros.
2.3.- Arte del siglo XX.
A principios del siglo XX se
desarrollaba la última década de la época del Porfiriato en México, donde en
las artes plásticas imperaba el gusto inspirado en Europa, tiempo en que en el
ámbito de la arquitectura se siguieron implementaron los estilos eclécticos,
incursionado el estilo del Art Nouveau. En 1901 fue construido el Hospital
Civil de Morelia de estilo ecléctico, ya desaparecido, el cual se ubicaba en la
actual explanada del IMSS en la Av. Madero Poniente. Entre 1905 y 1907 fue
construido el templo de la Virgen María Auxiliadora en Morelia, de estilo
neorrománico obra del arquitecto italiano Adrian Giombini, y más tarde el
colegio salesiano anexo de estilo ecléctico con influencia barroca inspirada en
las demás construcciones de la ciudad. En 1905 fue inaugurado el Órgano
monumental de la Catedral de Morelia fabricado en Alemania y con fachada
ornamental de madera de estilo barroco churrigueresco. Durante la época
porfirista en el antiguo parque público Paseo de San Pedro hoy Bosque
Cuauhtémoc de Morelia el gobierno permitió la construcción de residencias de
veraneo a la burguesía local quienes mandaron edificar inmuebles en los estilos
en boga de la época, actualmente en el lugar se conservan cuatro casas entre
ellas la que hoy alberga el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce edificada
en 1897.
2.4.- El muralismo en Michoacán.
Después de consumada la
Revolución Mexicana, en el llamado periodo pos revolucionario de la primera
mitad del siglo XX el gobierno federal y los gobiernos estatales buscan
trasmitir a la población los postulados de la revolución, uno de los medios de
comunicación es la pintura mural, y es cuando surge el movimiento artístico
denominado como el Muralismo, donde el gobierno encomienda a destacados
artistas la elaboración de murales en edificios públicos como escuelas,
hospitales, bibliotecas y sedes de gobierno. Los muralistas mexicanos que
encabezaron el movimiento fueron Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José
Clemente Orozco, quienes crearon la escuela mexicana de la época.
Posteriormente se les unirían la llamada segunda generación de muralistas
mexicanos encabezada por Pablo O'Higgins, Rufino Tamayo, Raúl Anguiano, Juan
O'Gorman, y el michoacano Alfredo Zalce. Varios de los artistas de la época
tenían una ideología de izquierda inspirada en el pensamiento liberal, o en la
ideología del socialismo y comunismo, en defensa de la clase obrera, el
sindicalismo entre otras causas, estando en contra del fascismo, el imperialismo
y la guerra lo que quedó manifiesto en sus obras, varios de ellos fueron
miembros de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR) fundada en
1933.
Los Murales en Michoacán al igual
que en otras partes del país fueron realizados tanto por artistas nacionales
como extranjeros, desarrollándose la producción artística en un periodo que va
desde los años 30 hasta los años 60 principalmente, lo que puede considerarse
como una etapa tardía al origen del movimiento.
Murales de artistas extranjeros en Michoacán: destacados muralistas
mexicanos invitaron a jóvenes artistas extranjeros a colaborar en sus obras,
algunos de ellos realizaron obras particulares como lo es Marion Greenwood con
su mural en el Museo Regional Michoacano pintado en 1934 y en el Colegio de San
Nicolás de Hidalgo pintado en 1935. El mural colectivo de los artistas Philip
Guston, Reuben Kadish y J. H. Langsner en el Museo Regional Michoacano pintado
en 1935. En la Biblioteca Pública de la Universidad Michoacana dos murales de
Hollis Howard Holbrook pintados en 1952, dos murales de S. C. Schoneberg
pintados en 1952 y un mural de R. Hansen pintado en 1953. De Pablo O'Higgins el
mural “Tenochtitlán libre” en el Auditorio José Rubén Romero en Morelia y el
mural ubicado en la escuela pública rural del poblado de Caltzontzin pintado en
1950 junto con Alfredo Zalce e Ignacio Aguirre.
Murales de artistas mexicanos en Michoacán: algunos destacados
artistas mexicanos de procedencia fuera de Michoacán con obra en el estado son
José Clemente Orozco con un mural en Jiquilpan de Juárez pintado en 1940, Juan
O'Gorman con mural en Pátzcuaro pintado en 1942, Roberto Cueva del Río con
murales en la Quinta Eréndira de Pátzcuaro y Jiquilpan de Juárez pintados en
1943.
Entre los murales de artistas
michoacanos destacan los elaborados por Alfredo Zalce quien es considerado como
el último de los grandes muralistas mexicanos, importantes murales de su
autoría son dos murales en el Museo Regional Michoacano pintados en 1951, tres
murales en el Palacio de Gobierno de Michoacán pintados en 1957 y 1962 entre
otros en el interior del estado, así como las tres grandes pinturas murales
sobre madera ubicadas en el Museo Casa Natal de Morelos. En 1937 Alfredo Zalce
junto con otros artistas que integraban la Liga de Escritores y Artistas
Revolucionarios (LEAR) realizaron un mural colectivo en el ex convento de San
Francisco de Morelia (actual Casa de las Artesanías de Michoacán), el cual fue
retirado en una remodelación del edificio en los años 60.
3.- Arte Popular.
En esta danza, ejecutada con un fino sentido de humor, los danzantes van ataviados con el traje peculiar de los campesinos de esa zona, que consiste en camisa de manta blanca y calzones del mismo material con la parte baja finamente bordada; llevan máscaras de pasta de caña de maíz, madera o barro con facciones sonrientes de ancianos desdentados pero, con el color de la piel rozagante y sonrozado de la juventud.
Al danzar, sus movimientos de viejos achacosos y encorvados se transforman de pronto en alarde de vigor y agilidad, en estruendosos zapateados que contrastan con ataques de tos, temblores que provocan caídas y jocosos intentos de sus compañeros por revivir al accidentado. Con estas mismas características existía desde antes de la conquista.
6.- Conclusión
El estado de Michoacán cuenta con una gran diversidad de expresiones culturales que muestran el folklore de muchas comunidades indígenas que aún se conservan intactas a través de los años. Cuenta con ocho pueblos mágicos que tienes que conocer: Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Jiquilpan, Santa Clara, Tlalpujahua, Cuitzeo, Angangueo y Tacambaro.
En muchos pueblos michoacanos continúan utilizando sus vestimentas tradicionales como uso cotidiano, preparando sus exquisitos platillos gastronómicos y realizando sus tradicionales festividades año con año; es como si el tiempo no hubiera pasado por estas regiones y siguen conservando todas sus características propias que los convierten en la representación viva de la cultura Michoacana.
Su música, las Pirekuas te recuerdan lo hermosa que es una canción tradicional y que ha llegado a ser inspiración para grandes orquestas. Su gastronomía te lleva por sabores que nunca imaginaste que se podían combinar. Sus artesanías te hacen recordar que un bordado tiene mucho mas que decir que solo representar unas flores bordadas; que el maque es algo sorprendente y que somos especialistas en crear las mejores guitarras del mundo. Sus montañas como la sierra Purépecha y el Santuario de la mariposa monarca nos indican que Michoacán tiene todo para ser tu hogar y que es un lugar que jamas olvidaras y al que siempre querrás regresar.
Michoacán es un estado que te va a sorprender con su cultura, su arte, su gastronomía y tradiciones.
3.- Arte Popular.
El estado de Michoacán es uno de los más famosos en México
por la calidad y notable variedad de artesanía producida. Comunidades enteras
se dedican a la elaboración de notables piezas que se destinan no sólo al
mercado nacional, sino que al ser también apreciadas por los visitantes
extranjeros, consiguieron ganar fama en el exterior.
Las etnias Nahua y Purépecha (o Tarasca), con importante
presencia en la región aportan sus bellísimos tejidos.
Los muebles laqueados de Pátzcuaro, o los tallados de
Cuanajo, las lacas de Uruapan, la artesanía en paja de trigo de Tzintzuntzan,
la alfarería de Patamban o de Ocumicho, las guitarras de Paracho o los objetos
de Santa Clara del Cobre, por citar sólo algunos ejemplos son fácilmente
reconocibles y justamente apreciados por cualquier mexicano.
Joyería: las arracadas (aros) y collares de plata fundida
con filigrana y cuentas de vidrio, son de Zitácuaro y Pátzcuaro.
En Pátzcuaro se elaboran además, notables peces de plata.
También son afamados los joyeros de Morelia, capital del Estado.
Textiles y Vestimenta: se utiliza el telar de cintura y el
telar de pedal para la confección de diversas prendas. En Angahúan, Capácuaro,
Cherán, Pátzcuaro y Paracho.
También en Macho de Agua encontramos hermosos sarapes
(mantas) y jorongos (ponchos) de lana, hechos por los hombres en telar de
pedal. En Aranza se hacen unos preciosos rebozos blancos.
En las regiones lacustres se confeccionan bolsas (carteras)
de mujer, petates (esterilla utilizada por los campesinos para dormir), tapetes
(alfombras), juguetes, atizadores para el fuego, abanicos, cajitas y otros
objetos, elaborados con la fibra de "chuspata" (tule). En Ihuatzio es
la industria principal del pueblo.
Las mujeres purépechas usan una falda enredada, faja y blusa
bordada (llamada "huanengo" o "guanengo"), rebozo, cintas
de colores en las trenzas, bijouterie y adornos.
El huanengo o guanengo es un huipil corto, que consiste en
un rectángulo de lienzo blanco con una abertura en el centro para la cabeza. El
escote, los hombros y los bordes de las mangas están bordadas en lana, con
flores y estrellas en lila y negro en punto "satín", "ojal"
y "atrás". Años atrás, se solían hacer estas prendas con algodón
hilado a mano y luego tejido en telar de cintura, en dos lienzos y con bordados
en hombros, escote y mangas en color "solferino" (rosa mexicano).
La falda es un largo enredo o enagua, de lana azul marino
con pliegues en la parte de atrás, enrollado y anudado en la cintura, con una
faja. Por debajo de ella llevan una enagua blanca de algodón.
Las fajas están tejidas con técnica de "brocado de
urdimbre", a mano, con entretejido de figuras humanas, animales, motivos
geométricos o letras, agrupados geométricamente.
Los rebozos purépechas (o tarascos) más usados son los de
color azul oscuro con rayas finas verticales en azul claro (celeste). Pueden
ser confeccionados en algodón o lana. En algunos, los hilos de la urdimbre
suelen ir anudados y son el fondo para los decorados (que suelen ser pedazos de
cintas de colores anudadas en un fondo de red, como "mosaico de
plumas" prehispánico). La terminación del tejido suele adornarse también
con flecos hechos con cintas de colores. Los diseños pueden ser geométricos,
pájaros o figuras humanas.
Los sarapes son tejidos en dos lienzos de lana gruesa de la
región, en telar de pedal horizontal (también llamado colonial) con peine y
lisos. Los decorados pueden ser muy sencillos (con guardas en marrón oscuro) o
muy trabajados (con diseños tradicionales en varios colores y guardas, algunos
realizados como tapicería).
Los Mazahuas fabrican morrales en tela de algodón y bordados
en lana roja y negra, en punto "cruz", punto "escapulario"
o puntada larga, con flores y pájaros. En Zitácuaro.
Los hombres Nahuas usan pantalón blanco bordado en los
bordes de las piernas y camisa también bordada en los puños y la pechera.
4.- Literatura.
Con el fin de contribuir a fomentar el hábito de la lectura y continuar con la divulgación de diversas obras, la Secretaría de Cultura de Michoacán pone a disposición del público poco más de 50 publicaciones que pueden descargarse y ser consultadas en línea de manera gratuita, a través del servicio digitalizado http://issuu.com/departamentoliteratura/docs, el cual se encuentra a disposición de los amantes de las letras desde el año 2012.
Ademas semanalmente el acervo se enriquece con diferentes textos y actualmente se trabaja en el proceso de digitalización de las obras ganadoras de los Premios Michoacán de Literatura mas reciente.
Entre algunos libros de la literatura Michoacana podemos citar: “El lector activo y la comunicación en Rayuela”, de María Teresa Perdomo, “Constitución de Cádiz”, que reúne ensayos sobre dicho texto legal; “Concha Urquiza y su obra” y “Cuentística michoacana” de la autoría de Francisco Javier Larios.
El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://www.quadratin.com.mx/entretenimiento/cultura/Digitalizan-mas-50-obras-literarias/
5.- Música, danzas y bailes típicos Michoacanos. 5.1 Música tradicional Purépecha
La música tradicional michoacana esta presente en todas las tradiciones y danzas, entre ellas podemos encontrar: sones abañejos, antiguas canciones románticas y las famosas pirekuas cantadas en idioma purépecha y en castellano. La música es parte de la vida de las comunidades purépechas, es una tradición muy arraigada que los identifica como un pueblo orgulloso de sus raíces.
La Música Tradicional Purépecha tiene sus orígenes en la época prehispánica. Fue en la época de la conquista cuando los misioneros utilizaron la música, la danza, el canto y el teatro como recursos didácticos para llevar a cabo la evangelización.
La pirekua ha ganado reconocimiento internacional gracias a su nombramiento en el 2010, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO; es el canto tradicional de los Purépechas y se canta por regla general con un ritmo lento y cadencioso. La letra de sus canciones es variada, pueden ser desde los acontecimientos históricos, el amor o los noviazgos. Las pirekuas también sirven para expresar acontecimientos importantes de lascomunidades purépechas, así como para establecer y estrechar vínculos entre las familias y las comunidades.
A los intérpretes que trasmiten el sentimiento y la pasión de la pirekua, se les denomina “”Pireri” o “Pirericha.”
A los sones también los llaman sonecitos regionales, interpretados por grupos, es música muy alegre.
Se cree que el abajeño se deriva de la música de la Región de la Tierra Caliente de Michoacán, en donde podemos encontrar los sones calentanos y los sones planecos.
La Música Tradicional Purépecha, es utilizada primordialmente en fiestas religiosas, así también encontramos las danzas que se ejecutan en las diferentes festividades religiosas, encontrando otro tipo de música como son las oberturas, los pasos dobles, las polkas, los valses y otro tipo de música más comercial.
*Texto, fotografías y videos propiedad de Hotel Mansión Iturbe. Recuperado de: http://mansioniturbe.blogspot.com/2015/06/musica-tradicional-purepecha.html
5.2 Danzas
Danza de Tumbis viene del estado de Michoacán, de la región Comúnmente conocida como la región "Lacustre" del lago de Patzcuaro y del pueblo Ichupio, localizado en la rivera del mismo lago Patzcuaro. De ahí proviene la danza de los "tumbis siendo la labor de pesca la más común de este pueblo.
La danza de los "tumbis" es una danza de toma de la pesca, y además es de carácter festivo; Así como en la región lacustre del lago de Patzcuaro, hay manifestaciones ARTISTICAS que llevan el tema de la pesca por ser esa la base de la alimentación y de la economía de la región. Una de esas manifestaciones artísticas es la de la danza, teniendo como antecedentes danzas que Eduardo Ruiz nos narra en una de sus crónicas "Leyendas y Tradiciones de Michoacán". Los indígenas de el lago de Patzcuaro tienen su "CURUCH URAPITI" (pescado blanco) o danza de el "Chinchorro), donde se usa una red grandia y amplia. En Janitzio se tiene la danza de "PARACAB UARACUA" o danza de las "Mariposas" que le daban al Michoacán antiguo una típica caracterización. En la actualidad el uso de estas redes es poco común. También de esta manera los "Tumbis" representan la pesca y llevan en sus labores una red pequeña llamada "Cheremekua" que es una red familiar de producción reducida, es decir para el sustento diario de una familia.
"Tumbi" del idioma Tarasco quiere decir "Joven", siendo así la danza de los Jóvenes Pescadores que hacen la representación de la pesca bailando con energía y vigor, luciendo su atuendo y expresando sus emociones con sus movimientos disimulándose los hombres con una mascara de carácter expresivo. Las mujeres recatadas bailan con armonía y sus movimientos son suaves, cadenciosos y de lucimiento.
5.3 Danza de los viejitos (T'ARCHE UARAKUA)
Con el fin de contribuir a fomentar el hábito de la lectura y continuar con la divulgación de diversas obras, la Secretaría de Cultura de Michoacán pone a disposición del público poco más de 50 publicaciones que pueden descargarse y ser consultadas en línea de manera gratuita, a través del servicio digitalizado http://issuu.com/departamentoliteratura/docs, el cual se encuentra a disposición de los amantes de las letras desde el año 2012.
Ademas semanalmente el acervo se enriquece con diferentes textos y actualmente se trabaja en el proceso de digitalización de las obras ganadoras de los Premios Michoacán de Literatura mas reciente.
Entre algunos libros de la literatura Michoacana podemos citar: “El lector activo y la comunicación en Rayuela”, de María Teresa Perdomo, “Constitución de Cádiz”, que reúne ensayos sobre dicho texto legal; “Concha Urquiza y su obra” y “Cuentística michoacana” de la autoría de Francisco Javier Larios.
El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://www.quadratin.com.mx/entretenimiento/cultura/Digitalizan-mas-50-obras-literarias/
5.- Música, danzas y bailes típicos Michoacanos. 5.1 Música tradicional Purépecha
La música tradicional michoacana esta presente en todas las tradiciones y danzas, entre ellas podemos encontrar: sones abañejos, antiguas canciones románticas y las famosas pirekuas cantadas en idioma purépecha y en castellano. La música es parte de la vida de las comunidades purépechas, es una tradición muy arraigada que los identifica como un pueblo orgulloso de sus raíces.
La Música Tradicional Purépecha tiene sus orígenes en la época prehispánica. Fue en la época de la conquista cuando los misioneros utilizaron la música, la danza, el canto y el teatro como recursos didácticos para llevar a cabo la evangelización.
La pirekua ha ganado reconocimiento internacional gracias a su nombramiento en el 2010, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO; es el canto tradicional de los Purépechas y se canta por regla general con un ritmo lento y cadencioso. La letra de sus canciones es variada, pueden ser desde los acontecimientos históricos, el amor o los noviazgos. Las pirekuas también sirven para expresar acontecimientos importantes de lascomunidades purépechas, así como para establecer y estrechar vínculos entre las familias y las comunidades.
A los intérpretes que trasmiten el sentimiento y la pasión de la pirekua, se les denomina “”Pireri” o “Pirericha.”
A los sones también los llaman sonecitos regionales, interpretados por grupos, es música muy alegre.
Se cree que el abajeño se deriva de la música de la Región de la Tierra Caliente de Michoacán, en donde podemos encontrar los sones calentanos y los sones planecos.
*Texto, fotografías y videos propiedad de Hotel Mansión Iturbe. Recuperado de: http://mansioniturbe.blogspot.com/2015/06/musica-tradicional-purepecha.html
5.2 Danzas
Danza de Tumbis viene del estado de Michoacán, de la región Comúnmente conocida como la región "Lacustre" del lago de Patzcuaro y del pueblo Ichupio, localizado en la rivera del mismo lago Patzcuaro. De ahí proviene la danza de los "tumbis siendo la labor de pesca la más común de este pueblo.
La danza de los "tumbis" es una danza de toma de la pesca, y además es de carácter festivo; Así como en la región lacustre del lago de Patzcuaro, hay manifestaciones ARTISTICAS que llevan el tema de la pesca por ser esa la base de la alimentación y de la economía de la región. Una de esas manifestaciones artísticas es la de la danza, teniendo como antecedentes danzas que Eduardo Ruiz nos narra en una de sus crónicas "Leyendas y Tradiciones de Michoacán". Los indígenas de el lago de Patzcuaro tienen su "CURUCH URAPITI" (pescado blanco) o danza de el "Chinchorro), donde se usa una red grandia y amplia. En Janitzio se tiene la danza de "PARACAB UARACUA" o danza de las "Mariposas" que le daban al Michoacán antiguo una típica caracterización. En la actualidad el uso de estas redes es poco común. También de esta manera los "Tumbis" representan la pesca y llevan en sus labores una red pequeña llamada "Cheremekua" que es una red familiar de producción reducida, es decir para el sustento diario de una familia.
"Tumbi" del idioma Tarasco quiere decir "Joven", siendo así la danza de los Jóvenes Pescadores que hacen la representación de la pesca bailando con energía y vigor, luciendo su atuendo y expresando sus emociones con sus movimientos disimulándose los hombres con una mascara de carácter expresivo. Las mujeres recatadas bailan con armonía y sus movimientos son suaves, cadenciosos y de lucimiento.
5.3 Danza de los viejitos (T'ARCHE UARAKUA)
En esta danza, ejecutada con un fino sentido de humor, los danzantes van ataviados con el traje peculiar de los campesinos de esa zona, que consiste en camisa de manta blanca y calzones del mismo material con la parte baja finamente bordada; llevan máscaras de pasta de caña de maíz, madera o barro con facciones sonrientes de ancianos desdentados pero, con el color de la piel rozagante y sonrozado de la juventud.
Al danzar, sus movimientos de viejos achacosos y encorvados se transforman de pronto en alarde de vigor y agilidad, en estruendosos zapateados que contrastan con ataques de tos, temblores que provocan caídas y jocosos intentos de sus compañeros por revivir al accidentado. Con estas mismas características existía desde antes de la conquista.
6.- Conclusión
El estado de Michoacán cuenta con una gran diversidad de expresiones culturales que muestran el folklore de muchas comunidades indígenas que aún se conservan intactas a través de los años. Cuenta con ocho pueblos mágicos que tienes que conocer: Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Jiquilpan, Santa Clara, Tlalpujahua, Cuitzeo, Angangueo y Tacambaro.
En muchos pueblos michoacanos continúan utilizando sus vestimentas tradicionales como uso cotidiano, preparando sus exquisitos platillos gastronómicos y realizando sus tradicionales festividades año con año; es como si el tiempo no hubiera pasado por estas regiones y siguen conservando todas sus características propias que los convierten en la representación viva de la cultura Michoacana.
Su música, las Pirekuas te recuerdan lo hermosa que es una canción tradicional y que ha llegado a ser inspiración para grandes orquestas. Su gastronomía te lleva por sabores que nunca imaginaste que se podían combinar. Sus artesanías te hacen recordar que un bordado tiene mucho mas que decir que solo representar unas flores bordadas; que el maque es algo sorprendente y que somos especialistas en crear las mejores guitarras del mundo. Sus montañas como la sierra Purépecha y el Santuario de la mariposa monarca nos indican que Michoacán tiene todo para ser tu hogar y que es un lugar que jamas olvidaras y al que siempre querrás regresar.
Michoacán es un estado que te va a sorprender con su cultura, su arte, su gastronomía y tradiciones.







